Una declaración de sofisticación que se lleva cerca del corazón. Este exclusivo colgante solitario luce un diamante de 0,44 quilates con excepcional clasificación F-VS1, respaldado por el certificado GIA.
La montura de oro blanco 18 quilates abraza el diamante con una elegancia discreta que potencia su destellante belleza. Su tamaño generoso lo convierte en una joya de presencia notable sin perder delicadeza.
Regálate o regala una joya que cuenta una historia de exquisitez y permanencia.













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